Quisiera matar los eufemismos,
mostrarte mi piel,
pero sólo cae una prenda a la vez.
Me han tocado caminos toscos,
eso no ha hecho mella a mis pasos,
mas dio otro fin a mi andar.
Se pide de mí una batalla
en contra del temor a una bestia,
la cual me trajo a tu templo.
No hay promesas de eones brotando de mis víceras,
pues ellas saben que son de polvo.
Excúseme, madame-amazona,
reclamar su premio no de mi persona,
hubo esfuerzo hasta la derrota.
Repetido me veo
y menos claro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario