A manera de simio amaestrado debería considerarse al hombre, por no haberse dado cuenta desde el principio que seguía viviendo en el paraíso perdido. Cuando lo hizo, obviamente ya era demasiado tarde, se fue derechito al infierno, algo muy parecido a la Nada. ¿De qué le sirvió su incipiente tecnología?, pues no pudo restaurar el daño ocasionado. Sufrió las terribles consecuencias. Pero digo: ¿apoco era tan difícil darse cuenta?, considerando las incontables bellezas que le regalaba el estado de gracia de vivir en un planeta llamado "Tierra". Más valía llamarle al lugar designado como era debido desde el principio: "Paraíso", para que se diera cuenta del desprecio que le prodigaba.
Cabe decir que la prueba consistió en poner un velo que encegueciera tenuemente la vista de los sujetos, tal parece que el misterio fue demasiado, provocó su funesto destino. Otra sencilla razón fue el descomunal deseo de liberación de sus cadenas; nunca pidieron ayuda para darse cuenta de lo que no podían hacer, les daba miedo mostrarse débiles, así que nunca estrecharon lazos. No conformes con hacer un lugar inhabitable para sí mismo, lo hicieron para todo ser viviente.
¡Lástima! era un planeta muy lindo para vivir. Si tan sólo se hubieran dado cuenta de la importancia del Todo sobre cada una de sus partes, y por cada una de ellas; además de su importante tarea como un animal aparentemente "consciente", para poder mantener ese deseado equilibrio... Pero estuvo tanto tiempo viéndose en un espejo, que muy tarde se dio cuenta que no era la única como que existía en el Universo, que era un pegamento más, que unía lo material con lo "inmateriado".
Un espacio en el que pongo cualquier tipo de cosas que surgen de mi atrofiado pensamiento, buenas o malas.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Un Problema de Percepción
Etiquetas:
Catástrofe,
Consciencia,
Crítica,
Historia,
Humanidad,
Impotencia,
Imprudencia,
Inconsciencia,
Indiferencia,
Medio Ambiente,
Metafísica,
Muerte,
Mundo,
Planeta,
Razón,
Realidad,
Reflexión,
Seres Vivos,
Tierra,
Vida
miércoles, 14 de agosto de 2013
Y se volvió a subir
Ya lo había intentado una vez ¿y no le dolió? Bueno, quién sabe cómo ha de haber estado de borracho, o drogado, o quizá se sentía superman. El hecho es que si ya una vez te caíste de la moto justo al arrancar y te golpeaste, deberías de mínimo haberte puesto el casco, independientemente dónde te golpeaste. En los periódicos pululan las historias sobre accidentes viales en los cuales hay motocicletas implicadas. Éste no fue tanto un accidente como sí una completa irresponsabilidad, aunque no me quiero poner moralino al respecto y sólo narraré lo que ocurrió.
Se levanta del suelo, aparentemente como si nada, y se vuelve a subir al vehículo donde era pasajero. ¿Ahora sí a agarrarse bien o las fuerzas ya le estaban abandonado? Lo único que sé es que cuando volvieron a arrancar, él de nueva cuenta se cayó al suelo, para ya jamás volver a levantarse. El golpe en la cabeza fue tan inminente que murió sin siquiera percatarse agonía alguna. ¿O quizá comenzó a agonizar desde la primera caída? ¿O el conductor arrancó de golpe a propósito? Al fin y al cabo estaban solos, ésta es sólo una historia que me contaron.
Se levanta del suelo, aparentemente como si nada, y se vuelve a subir al vehículo donde era pasajero. ¿Ahora sí a agarrarse bien o las fuerzas ya le estaban abandonado? Lo único que sé es que cuando volvieron a arrancar, él de nueva cuenta se cayó al suelo, para ya jamás volver a levantarse. El golpe en la cabeza fue tan inminente que murió sin siquiera percatarse agonía alguna. ¿O quizá comenzó a agonizar desde la primera caída? ¿O el conductor arrancó de golpe a propósito? Al fin y al cabo estaban solos, ésta es sólo una historia que me contaron.
Etiquetas:
Accidente,
Catástrofe,
Consciencia,
Crítica,
Emociones,
Estadísticas,
Historia,
Humanidad,
Impotencia,
Imprudencia,
Inconsciencia,
Indiferencia,
Letras,
Literatura,
Morbo,
Motocicleta,
Muerte,
Mundo,
Pasión,
Realidad
lunes, 5 de agosto de 2013
Estado de Putrefacción (Soneto II)
Siempre me estoy doblando por la risa,
culpo a todo el humor involuntario
que emana de nuestra cruel sociedad,
nos vuelve inmunes al dolor ajeno.
Somos como egocéntricos, igual
que maniaco-depresivos esdrújulos,
deseosos de placer hasta sangrar
para librarnos de cualquier escrúpulo.
Soy casi incapaz de conducir esto
pues ya son muchos los vicios ganados,
entonces sólo espero lo funesto.
Sospechamos que estamos enterrados
y no es por nuestra falta de algún gesto,
sino porque nos vemos desdentados.
Etiquetas:
Crítica,
Dios,
Emociones,
Humanidad,
Impotencia,
Inconsciencia,
Letras,
Morbo,
Muerte,
Mundo,
Nada,
Pasión,
Pensamiento,
Poesía,
Política,
Realidad,
Sentimientos
miércoles, 12 de junio de 2013
Praxis Lujuriosa (Soneto I)
Bella forma, puedes estar vetada
para los ojos menos avezados,
nosotros —pocos— ya estamos cansados
de que por amores sigas atada.
Y no lo digo con tan poca intención,
para que todos los demás se burlen,
más bien hago esto para que mediten
sobre toda esencial y fugaz unión.
La dificultad radica en explicar
y, sobre todo, en cómo se le expresa
a todos aquellos que son incautos
en lo que tiene que ver con el amar
a la persona que más le interesa
que procedamos como unos expertos.
Etiquetas:
Crítica,
Emociones,
Filosofía,
Humanidad,
Humanismo,
Letras,
Literatura,
Mundo,
Pasión,
Pensamiento,
Poesía,
Razón,
Realidad,
Sentimientos
martes, 11 de junio de 2013
Una Pugna para Impugnar
Hay partículas del sistema
inmersas en mi organismo
de las que no me puedo librar
por más que haga el intento.
Y no me siento extrañado
es mi constitución natural,
y me siento hasta atacado
si alguien cuestiona mi moral.
Igual que todos los humanos
que se consideren corteses:
quiero sentirme entre hermanos,
no en un estanque de peces.
No importa a quién le rece
pues todos me parecen malos
y, pésele a quien le pese,
a muchos ya nos tienen hartos.
Por eso hago mi consigna,
aunque suene estrafalario:
si de algo se me obliga
que sea dado de nacimiento.
Ya que si después me entero
que todo eso es mentira
usaré lo que me han dado
para que reine la justicia.
Hace que surja un problema
y me llena de desconcierto:
descubrir cuál es el axioma
que hace que todo sea bueno.
Eso es por lo que yo lucho,
y, aunque se me interpele,
la verdad será lo que digo...
ya hay al que eso le duele.
inmersas en mi organismo
de las que no me puedo librar
por más que haga el intento.
Y no me siento extrañado
es mi constitución natural,
y me siento hasta atacado
si alguien cuestiona mi moral.
Igual que todos los humanos
que se consideren corteses:
quiero sentirme entre hermanos,
no en un estanque de peces.
No importa a quién le rece
pues todos me parecen malos
y, pésele a quien le pese,
a muchos ya nos tienen hartos.
Por eso hago mi consigna,
aunque suene estrafalario:
si de algo se me obliga
que sea dado de nacimiento.
Ya que si después me entero
que todo eso es mentira
usaré lo que me han dado
para que reine la justicia.
Hace que surja un problema
y me llena de desconcierto:
descubrir cuál es el axioma
que hace que todo sea bueno.
Eso es por lo que yo lucho,
y, aunque se me interpele,
la verdad será lo que digo...
ya hay al que eso le duele.
Etiquetas:
Crítica,
Dios,
Emociones,
Filosofía,
Humanidad,
Humanismo,
Letras,
Literatura,
Metafísica,
Mundo,
Nada,
Ontología,
Pasión,
Pensamiento,
Poesía,
Política,
Razón,
Realidad,
Sentimientos
viernes, 31 de mayo de 2013
Luminis
Trato de difuminar la dosis
que nubla mi albedrío,
puede que así comprenda,
o al menos me entere
de cómo lo haces tú.
Creeme que es difícil
y a veces no lo entiendo
pero estoy en la lucha,
que acaba cuando se muere,
de hallar al fin la luz.
Olvidaré palabras viejas,
crearé mi propio estilo
y aunque no lo logre,
antes de hallar mi cruz,
diré: "al menos me divertí".
Por culpa de hombres tontos
es esta rebeldía,
creelo, me es difícil.
Hace que me maree,
a lo mejor es el plus.
Y si me oigo engorroso
o un poco hartante,
siempre toma en cuenta
que así como eres tú,
a cada rato pensarás en mí.
Por el momento se acabó
esta sensación feliz,
hace hasta que llore
y eso me desconcierta,
pues no generó un 'boom'.
que nubla mi albedrío,
puede que así comprenda,
o al menos me entere
de cómo lo haces tú.
Creeme que es difícil
y a veces no lo entiendo
pero estoy en la lucha,
que acaba cuando se muere,
de hallar al fin la luz.
Olvidaré palabras viejas,
crearé mi propio estilo
y aunque no lo logre,
antes de hallar mi cruz,
diré: "al menos me divertí".
Por culpa de hombres tontos
es esta rebeldía,
creelo, me es difícil.
Hace que me maree,
a lo mejor es el plus.
Y si me oigo engorroso
o un poco hartante,
siempre toma en cuenta
que así como eres tú,
a cada rato pensarás en mí.
Por el momento se acabó
esta sensación feliz,
hace hasta que llore
y eso me desconcierta,
pues no generó un 'boom'.
Etiquetas:
Crítica,
Dios,
Emociones,
Filosofía,
Humanidad,
Humanismo,
Letras,
Literatura,
Metafísica,
Mundo,
Pasión,
Pensamiento,
Poesía,
Prosa,
Razón,
Realidad,
Sentimientos
jueves, 30 de mayo de 2013
El pasado ¿dónde va?
Corrijo mis palabras,
no tengo otro remedio,
pues el mundo no se ha acabado.
Si es que finjo demencia
es por no querer justificarme,
pero todo eso ha matado mi credibilidad.
La boca sangrante,
los ojos botados,
y ninguno de mis hijos ha aprendido a caminar.
Te apuesto a que si lo ofrezco
muchos se saltarían su infancia,
viviendo siempre en pubertad.
No faltará el agrio amigo,
que queriendo lo que no es suyo,
insulta mi albedrío.
Hace vidas que no te escribo una carta,
será porque mi pluma se quedó sin habla
o a propósito olvidé tu dirección,
si a ti eso no te importa
revivo y soy feliz.
Dicen que los propios somo aburridos,
quizás...
pues yo pido permiso hasta para sonreír.
No, no he llegado a ningún lado,
tampoco gastaré mis tesoros en explicarte
que, a diferencia de ti,
yo sí siento que existo...
sé donde estoy.
Sin embargo no te olvido,
sería pecar de obvio hoy en día,
lo mejor de este asunto
es que siempre estarás detrás de mí.
viernes, 17 de mayo de 2013
Libido lívida (4-enero-2013)
De púrpura me pinto,
soy incapaz de ver otro color.
Mi lacerado intangible
desmotiva la luz en mis iris.
En mi búsqueda por el sonido
plugo la condena
que desmorona lo sublime
y me subsume en lo carnal.
Incapaz de llanto,
cuelgo por el cuello
sueños sin cabeza
que me miran sin pestañear.
La tortura soy yo:
mi fuego incontenible,
reconocible al contacto,
incinera mis entrañas
al dejarlo encerrado.
Ha llegado la hora conmemorativa,
marcada en la ausencia
de las palabras definitorias.
Ahora cual mercancía,
complazco con crédito infinito,
demostrando aquel truco
adquirido, inventado, deformado...
Sufro... pero no me duele.
soy incapaz de ver otro color.
Mi lacerado intangible
desmotiva la luz en mis iris.
En mi búsqueda por el sonido
plugo la condena
que desmorona lo sublime
y me subsume en lo carnal.
Incapaz de llanto,
cuelgo por el cuello
sueños sin cabeza
que me miran sin pestañear.
La tortura soy yo:
mi fuego incontenible,
reconocible al contacto,
incinera mis entrañas
al dejarlo encerrado.
Ha llegado la hora conmemorativa,
marcada en la ausencia
de las palabras definitorias.
Ahora cual mercancía,
complazco con crédito infinito,
demostrando aquel truco
adquirido, inventado, deformado...
Sufro... pero no me duele.
jueves, 16 de mayo de 2013
Diálogo con la Nada (24 de febrero de 2013)
Mi dialéctica me lleva a lugares donde la resolución del problema es la nada. Donde yo no tengo ninguna cosa que decir con respecto a la naturaleza, porque la naturaleza se explica a sí misma. Donde la naturaleza niega aquella palabra surgida de mi persona lógica y completamente aislada de lo que está observando. Las analogías llenan cada uno de los vacíos que esta existencia va dejando con las significaciones de las cuestiones dadas desde el nacimiento.
—Muero...—
Muero pensando en ti y en todas las cosas que tú no eres. Y no sólo en ti, sino en cada una de las cosas que algún día fueron algo para mí. ¿Qué es para mí el dialogar conmigo mismo cuando no hay nada que expresar de mis adentros? ¿Qué voy a hacer conmigo mismo cuando el vacío me deje seco, como si fuera un tronco drenado de sus entrañas, y sólo quede la corteza de lo que alguna vez fue vida?
—¿Y qué es la vida si yo te la digo? Te la puedo explicar con las mismas palabras que la muerte, cuando ésta se muestra en tu boca cada que la pronuncias.—
¿Por qué...? ¿Por qué se muestra ante uno de una forma incesante de flujo cesante? Luego cesa y uno no puede hacer nada al respecto, mas que cesar con ella; y si no ceso con ella se iniciará la próxima incesante, marítima y superflua revolución incestuosa. ¿Y por qué incestuosa? Porque es conmigo mismo.
—Tú eres el único que debe entender que no hay nada absoluto y totalitario en las cuestiones referentes a los humanos dentro de la naturaleza. Tú, y sólo tú, eres el único que no podrá entender lo que tú mismo explicas.—
¡Ya sé! Eres el producto de una inseminación cuasi-artificial de un sexo que nunca se prolongó hasta el final. Estás donde la precocidad humana, desde su concepción, se aferra a unas estúpidas imaginaciones, donde el mundo será todo cuando en realidad nunca lo fue. ¡No, no eres eso!
—No tienes por qué sufrir, menos por eso. Antes lo hiciste, ya no lo tienes que volver a hacer, hoy no. Si antes fuiste feliz, ahora no tienes por qué serlo, busca algo más. Y sólo porque algo ya no existe, no significa que no volverá a existir, aunque no sea igual. Tú crees que todo es eterno, pero en realidad lo único que se queda en tu mente es el recuerdo de algo que ora tú cortaste, ora enmarcaste y ora sobrevaloraste... y que perdiste en el justo momento cuando dejaste de sentirlo. Lo dejaste de sentir y ya no fue tuyo, como tuyo ya no eres tú mismo después de haber expresado las últimas palabras de desasosiego.—
¡No es así!
—¿Ahora qué harás?—
Lo pensaré mejor. Pensaré en lo que mañana va a ser y que se bañará en el mismo río, que ya no es él, por el simple hecho de que su flujo cambió... y mi vida se extingue.
—Al final, cuando tú lo expliques será una tontería, pero cuando otro lo explique, será la más grande verdad del mundo.—
—Muero...—
Muero pensando en ti y en todas las cosas que tú no eres. Y no sólo en ti, sino en cada una de las cosas que algún día fueron algo para mí. ¿Qué es para mí el dialogar conmigo mismo cuando no hay nada que expresar de mis adentros? ¿Qué voy a hacer conmigo mismo cuando el vacío me deje seco, como si fuera un tronco drenado de sus entrañas, y sólo quede la corteza de lo que alguna vez fue vida?
—¿Y qué es la vida si yo te la digo? Te la puedo explicar con las mismas palabras que la muerte, cuando ésta se muestra en tu boca cada que la pronuncias.—
¿Por qué...? ¿Por qué se muestra ante uno de una forma incesante de flujo cesante? Luego cesa y uno no puede hacer nada al respecto, mas que cesar con ella; y si no ceso con ella se iniciará la próxima incesante, marítima y superflua revolución incestuosa. ¿Y por qué incestuosa? Porque es conmigo mismo.
—Tú eres el único que debe entender que no hay nada absoluto y totalitario en las cuestiones referentes a los humanos dentro de la naturaleza. Tú, y sólo tú, eres el único que no podrá entender lo que tú mismo explicas.—
¡Ya sé! Eres el producto de una inseminación cuasi-artificial de un sexo que nunca se prolongó hasta el final. Estás donde la precocidad humana, desde su concepción, se aferra a unas estúpidas imaginaciones, donde el mundo será todo cuando en realidad nunca lo fue. ¡No, no eres eso!
—No tienes por qué sufrir, menos por eso. Antes lo hiciste, ya no lo tienes que volver a hacer, hoy no. Si antes fuiste feliz, ahora no tienes por qué serlo, busca algo más. Y sólo porque algo ya no existe, no significa que no volverá a existir, aunque no sea igual. Tú crees que todo es eterno, pero en realidad lo único que se queda en tu mente es el recuerdo de algo que ora tú cortaste, ora enmarcaste y ora sobrevaloraste... y que perdiste en el justo momento cuando dejaste de sentirlo. Lo dejaste de sentir y ya no fue tuyo, como tuyo ya no eres tú mismo después de haber expresado las últimas palabras de desasosiego.—
¡No es así!
—¿Ahora qué harás?—
Lo pensaré mejor. Pensaré en lo que mañana va a ser y que se bañará en el mismo río, que ya no es él, por el simple hecho de que su flujo cambió... y mi vida se extingue.
—Al final, cuando tú lo expliques será una tontería, pero cuando otro lo explique, será la más grande verdad del mundo.—
Etiquetas:
Crítica,
Dios,
Filosofía,
Humanidad,
Letras,
Literatura,
Metafísica,
Mundo,
Nada,
Ontología,
Pasión,
Pensamiento,
Prosa,
Razón,
Realidad
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)









